Se inauguró la primera reserva ecológica de una universidad privada

A reserva ecológica de 900 hectáreas destinadas a la realización de actividades turísticasáreas culturales, recreativas y de salvaguarda del patrimonio biológico, paisajístico y arquitectónico de las laderas ubicadas al sur de la Sierra de San Javier, fue inaugurada este miércoles por la Universidad San Pablo-Tucumán (USP-T) en su Campus Universitario ubicado en Villa Nougués, en las afueras de San Miguel de Tucumán.
La Reserva de San Pablo, la primer espacio verde en Argentina protegido y administrado por una universidad privadaestá unido a la Sierra de San Javier por un camino de montaña desarrollado a 1.350 metros sobre el nivel del mar que recorre la zona de las Yungas Australes, uno de los ecosistemas más representativos de Tucumán por albergar la mayor cantidad de especies de flora y fauna en el país. después de la selva misionera.
El espacio verde, que fue inaugurado como parte de las celebraciones por el Bicentenario de la Declaración de Independencia y para el 9º aniversario de la USP-T, contará con senderos especialmente diseñados para caminatas, mountain bike y motocross, además de sitios para turismo y recreación.
La nueva reserva, que se une a la provincia Aconquijade 500 hectáreas, y el Parque Sierra de San Javier, de 14.146 hectáreas, permite brindar protección a la zona sur de la cordillera y aumentar al 80% la superficie protegida de esa zona tucumana.
La fauna que cobija este espacio natural se caracteriza por la presencia de comadrejas, corzos, pecaríes, ocelotes, zorros y, en menor medida, pumas.
La flora de esta zona de la selva está conformada por plantas que tienen hojas todo el año e incluye laureles del cerro, orcomuyes, que son árboles de hasta 40 metros de altura, arrayanes, eucaliptos, arbustos y cedros, entre otros árboles. especies.
La reserva también alberga el 40% de las especies de aves de la provincia de Tucumán, que concentra más del 50% de la diversidad de aves de esta especie en el país, en un área que representa menos del 1% de todo el territorio natural.
Los loros alisos, las palomas nuquiblancas, los colibríes y algunas especies de tucanes, que se encontraban en peligro de extinción y han sido detectadas nuevamente en esta reserva, son las aves más características de esta zona, que se extiende a ambos lados de la ruta provincial. 338 y que está surcado por el arroyo San Pablo y por otro curso de agua que no tiene nombre.
La fundadora de la USP-T, Catalina Lonac, señaló que el objetivo «es convertir la reserva en un aula al aire libre destinados a la educación e investigación ambiental y también a la creación de oportunidades para el turismo y la recreación».
Lonac, titular de la Fundación para el Desarrollo, organismo que fundó la casa de altos estudios de tucumán, remarcó que «habrá un reglamento para bicicletas y motos y también para los turistas que practican el senderismo” y dijo que esta normativa “tiene como objetivo el cuidado del medio ambiente y la educación en ese sentido”.
«La idea es proteger el patrimonio biológico y cultural de la zona y promoverlo con proyección internacional en relación al turismo”, afirmó y resaltó que “este espacio constituye un legado permanente para todos los tucumanos y muestra el compromiso de nuestra institución por la recuperación y restauración de nuestro patrimonio cultural y natural”.
El mayor problema que encuentra la reserva San Pablo para su desarrollo está relacionado con la basura que producen las personas que transitan por este espacio natural, y en este sentido el doctor en Biología Juan Pablo Juliá, integrante del equipo de biólogos a cargo de la estudios de flora y fauna de la reserva, sostuvo que “se trabaja en educar a la población en el cuidado del espacio”.
Los basureros a cielo abierto ubicados a los costados de la Ruta Provincial 338, que sube a Villa Nougués, no solo son un problema sanitario y estético, sino que también representan un riesgo para la fauna autóctona del lugar.
Al respecto, Pablo Quiroga, licenciado en biología, otro de los integrantes del equipo, remarcó que la creación de la reserva y la participación de guardaparques en ella “permitirá un mejor control de estos basurales y su erradicación paulatina”.
La zona cumbre de este nuevo espacio verde está invadida por especies exóticas, como la ligustrina, y uno de los objetivos de esta gestión ambiental, según el biólogo Diego Ortiz, también miembro del equipo, «es crear medidas para evitar su propagar y reducir su incidencia».
Ya comenzaron a realizarse actividades de educación ambiental en la escuela rural 348 de Villa Nougués con el objetivo de evaluar la percepción que tienen los niños sobre la reserva” y generar actividades educativas que puedan extenderse al resto de los tucumanos, dijo Quiroga. .
«Estamos trabajando para la reserva es un ejemplo de educación ambiental y cuidado de los espacios naturales y abrir un nuevo panorama para la actividad turística de la provincia”, afirmó finalmente la Lonac.

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